Una pregunta a... Roberto Bertholet*

*Miembro EOL Sección Rosario. AMP




¿Qué incidencia ha tenido el paradigma VI, la no-relación en la clínica?

Una decidida orientación por lo real

Le agradezco a Marcela Errecondo y al cartel la invitación a comentar algo en relación con el 6to paradigma del goce y sus consecuencias clínicas.

Todos quienes estuvimos durante muchos años orientados por la 1ª y 2ª enseñanza de Lacan (1953/1961 y 1962/1971, respectivamente), nos encontramos con una fuerte sorpresa a partir de que Jacques-Alain Miller comenzara a trabajar en sus Cursos, la última enseñanza y la ultimísima enseñanza de Lacan (1972/1974 y 1975 a 1980, respectivamente).

El mismo Miller se refiere al cambio que introduce Jacques Lacan: "en el Seminario 20, "Aún", Jacques Lacan corta la rama sobre la cual toda su enseñanza estaba apoyada".

Entonces, los cambios que introduce Lacan a partir del Seminario 20 nos pueden resultar desconcertantes, cuando uno calibra su magnitud, al no ser ya el Otro el fundamento, el principio de la clínica, sino que, en el Seminario 20, lo inicial, lo primero es el goce.

Si bien puede ser desconcertante, también este cambio de paradigma resulta profundamente alentador, porque aparecen nuevos horizontes en la práctica, en la orientación por lo real.

Esos nuevos horizontes se presentan de dos modos:

a) frente al "no hay relación sexual": la invención singular

b) frente a la iteración de goce: saber arreglárselas, acordar con el síntoma, singular a cada parlêtre.

Frente al "no hay relación sexual" -universal negativa-, la invención, singular

"No hay" implica entre sus derivaciones más relevantes, "no hay relación sexual". Al año siguiente del Seminario "Aún", en el Seminario 21, clase del 19/2/1974, Lacan llamará "trauma-agujero", "trou-matisme", a la imposibilidad de una fórmula universal entre los sexos. No hay instinto natural; tampoco, ideales culturales que escriban una proporción universal. Cada quien hará lo que pueda con su inconsciente, con su fantasma, con su "locura". Aparecen el síntoma, el fantasma, los "rasgos de perversión", "las elecciones de la vida amorosa", que responden al "trou" de la no-relación.

Incluir en la perspectiva clínica, en la orientación de la cura, en la escucha del analista y en sus intervenciones, esta dimensión de la invención implica abrir un margen, en función del "caso por caso", que no reduce todo a la repetición infinita del programa de goce. Y con ello, la eventualidad de un "clinamen" en ese programa de fijaciones, represiones y repeticiones. Clinamen, invención -facilitada por la experiencia del análisis-, que requerirá darle lugar a la contingencia

Frente a la iteración de goce, acordar con lo más singular

El sexto paradigma del goce implica el "No-hay", inédito en la enseñanza de Lacan, pero implica el "HAY", "HAY GOCE", punto de partida de esta perspectiva.

Esta perspectiva del goce Uno es lo que en el Seminario 23 lo lleva a Lacan a su "sinthome", inaugurando lo que Jacques-Alain Miller nombra como la "ultimísima enseñanza".

Goce Uno, goce sin el Otro, que itera fuera de sentido, en el sinthome, más allá del fantasma, más allá de las fixiones. Goce Uno que es condición, a su vez, de todo ello. Por eso también es que, a ese real fuera-de-sentido puede accederse sólo a condición de servirse del sentido y del inconsciente transferencial.

Este segundo ángulo permitiría considerar al 6to paradigma del goce como el paso inicial dado por Jacques Lacan para resolver el problema de la "verdad-mentirosa".

Es evidente que, si Lacan no se conformó con el Pase del fantasma, con definir el fin de análisis como atravesamiento del fantasma, es porque verificó que algo seguía insistiendo una vez atravesado el fantasma fundamental.

¿Cómo lo pudo verificar? Al igual que, luego también Jacques-Alain Miller, con sus analizantes, que habían llegado con él hasta ese momento del análisis, cuando en ellos seguía presente algo más, una iteración, una repetición del mismo Uno.

Este más allá del Pase del fantasma, más allá del inconsciente, lo lleva a Jacques-Alain Miller a destacar el valor clínico de este 6to paradigma del goce, entrada a los últimos años de la enseñanza de Lacan, cuando muestra, una vez más, una decidida orientación por lo real. En este ángulo, es que Miller recorta la expresión "inconsciente real".